Frenetic, I tell ya

A Pedro le llama mucho la atención un juguete que le mandaron sus abuelos. La verdad, está espectacular, todos nos quedamos jugando con el coso ese cada tanto. Pero Pedro, osezno que es, no se banca no poderlo manipular exactamente como el quiere, y se pone frenético.

Joaquín, en cambio, parece ser más contemplativo.
