Fuimos al hospital con los chicos hoy, y dentro de todo tenemos buenas noticias: Pedro ha aumentado de peso como un gordo lechón (bah, como siempre, si se fijan), y JoaquÃn no ha aumentado tanto, pero está dentro de todo bien: nos tenemos que poner un poco más las pilas con que coma 80cm² o más, siete veces al dÃa o más, y si dentro de quince dÃas no ha aumentado como la gente vamos a ver de complementarle la leche con nutrosa y/o con aceite. Parece un acto de equilibrismo medio complicado, porque si toma más, es peor para la displacia (porque retiene más lÃquido en los pulmones), pero si toma menos, pierde peso.
Una porrquerÃa, bah.
Pero bueh, aparte de eso, sus reflejos están bien, la tonicidad, todo bárbaro. Es un hilachento, nomás.

Anoche cenamos con Eduardo y Paula, y llegamos a casa a la una. Los chicos tomaron una mamadera cada uno, y nos acostamos cada uno en su cama. Esta mañana nos despertamos a las ocho y cuarto. Entre medio, nada. ¡Osea que dormimos como siete horas de corrido!
Salvo Lore, que se despertó para ir al baño, la ridÃcula 

El sábado JoaquÃn tuvo mucho hambre y, no me acuerdo bien por qué, la mamadera se iba a demorar. Sin mucha esperanza Lore le ofreció la teta, y de repente empezó a tomar! (por si no sabÃan, JoaquÃn nunca habÃa tomado teta. Jugaba con el pezón, lo saboreaba, pero no succionaba).
De acuerdo a la resolución Nº 778/04 de la Dirección Provincial de la
Vivienda, se le comunica que Ud. NO ESTA INCLUIDO en la nomima defini-
tiva de los aspirantes admitidos en el programa "De inquilino a Pro-
pietario"
QUEDA USTED DEBIDAMENTE NOTIFICADO
Y ahà fue el sueño de la casa propia.
Una vez más los acontecimientos se precipitaron, y más que un blog tengo un backblog.




El domingo pasado fue el bautismo de los chicos, calculado para que hubieran varias personas que normalmente no están (puntualmente, Sylvia mi hermana, y Ricardo mi amigo desde siempre). Anduvo todo bárbaro gracias a otras personas (por ejemplo, las abuelas… ), porque yo estuve de cama el viernes y parte del sábado, y Lore, el sábado. Nada grave, una gastroenteritis fiera (producto del calor, y de comer cosas un poco pesadas (en mi caso, demasiadas)), pero postrante de todas maneras.
El lunes pasado fue la segunda operación de hernia de Pedro, y la primera (doble) de JoaquÃn. La de Pedro fue bárbaro, y ahora se queja de malcriado que es nomás. La de JoaquÃn fue más complicada, porque no habÃa cómo cerrarlo bien, y el doctor nos avisó que se podÃa volver a herniar; dicho y hecho: para cuando fue al primer control, ya estaba herniado otra vez. Asà que de acá unos meses le vuelve a tocar cuchillo…
En un rato Anthony y yo nos vamos a Carlos Paz a visitarlo a Polo; el resto de la flia ya está allá (se supone), porque Sylvia y Steve alquilaron un minibus o algo asà y llevaron a todo el mundo no laburante de paseo, culminando en La Carmela.

Durante las fiestas de fin de año, no me acuerdo si en Navidad o en Año Nuevo, en un momento me puse melancólico y me acordaba de cuando JoaquÃn entraba sentado en mi mano. Está gigante ahora, y anda casi todo el dÃa sin oxÃgeno, al punto de que me cuesta mucho acordarme cuando el pañal de recién nacido le quedaba de jumpsuit… El contraste, cuando me pongo a pensar, es gigante; el camino que ha recorrido también.