La maravilllosa experiencia familiar de hoy
Hoy pasó algo maravilloso… de repente después de pasar una
tarde larga y movida en el hospital con Pedro (debido a los
estudios prequirúrgicos) llegó la hora de darle la lechita a
Joaquín en Neo, y aprovechando que Pedro aún estaba conmigo, lo
llevé arriba para que saludara a las chicas de neo. Y resulta
que como nunca se sabe quién ingresó en el día, esta vez toqué
primero el timbre para ver si podía pasar con Pedrín. Y apareció
La Clari” y me dijo que esperara un cachito que ya salía, por lo
que pensé que había definitivamente algún empestado y no podía
pasar con el pequeñín.
Pero ¡¡¡Oh Sorpresa!!! de repente mientras por enésima
vez reorganizábamos qué íbamos a hacer con mamá, Pedro y la
vida, apareció Clari con… Joaquín en brazos enchufadito al
tubo portátil de oxígeno hermoso él, pensé en ese momento
diezmil cosas, qué estudio le tocaba esta vez, que se lo veía
hermoso, que estaba tan igual a Pedro… que mamá no se fuera si
lo podía ver y no tengo conciencia de cuantas otras cosas mas
pensé…. y cómo si esto fuera poco ahicito nomás llegaron a neo
el abu Oscar y la tía Chani, y Joaco aún ahí en brazos de Clari
increíblemente hermoso y recién ahí caí en la cuenta de que lo
que me estaba mostrando Clari era que Joaco estaba pelado
(previamente había sido consultada al respecto por todas las
enfermeras de la Neo y con consentimiento lo habían hecho las
chicas de la mañana). Está tan parecido con Pedro que es
increíble… … y como si esto fuera poco la oferta no termina
acá damas y caballeros, resulta que Joaco tenía que volver a su
lugarcito seguro (el interior absoluto de la Neo) y entonces
Elena, Oscar y Yani se despedian con dulces palabras de mi
pequeñito hijo, y en una arriesgado acto de arrojo le fue
permitido besos de la familia allí presente antes de reingresar
a su lugar… pero aquí no termina la cosa, resulta que una vez
adentro los tres, Joaco, Pedro y yo, me tenía que lavar para así
poder alzar a mi leoncito, y alguien no recuerdo quién lo cazó
al vuelo a Pedrín y Jocao estaba en su cunita y de repente
cuando me doy vuelta estaban los dos en la cunita al lado uno de
otro en una postal que mis pupilas jamás van a poder
olvidar. Tan maravillosa escena, tan tierna, tan TAN. Y
después el mundo dejó de importarme para cualquier otra cosa que
no fueran mis hijos, sus cosas y mi oficio de ser completamente
mamá de mellis cuando así no fuera por una hora.
La verdad que desde que nacieron estos seres mágicos es uno de
los momentos más hermosos que he vivido junto a ellos…
¡¡¡ ¡¡¡Gracias al aporte de cada uno para que fuera posible!!! !!!