Crèche

Posted on October 14, 2004 by john.
Categories: Family.

Hay días que no doy más de las ganas de tener a los chicos en casa.

Hay otros días, como hoy, cuando me doy cuenta de que está rebueno esto de aprender a ser papá de a poquito. Recién estuvimos (o, mejor dicho, Lore estuvo) dándole la teta a Pedro, quien todavía no entiende muy bien de qué se trata. Estuvimos un rato, hasta que se durmió, y después le pasamos la leche por la sonda nasogástrica que le puso otra persona, y nos aseguramos así de que reciba la cantidad justa de alimento que necesita. Después de felicitarnos de lo buenos papás que éramos, nos volvimos a casa, cenamos, y nos fuimos a dormir; ningún llanto nos va a despertar en las pequeñas horas de la madrugada. Tampoco he tenido que cambiar ningún pañal; cada vez que tengo una duda sobre los chicos le puedo preguntar de manera instantánea a un equipo de expertos; no he tenido que aprender a sostener medio dormido a un bebé hambriento en el pecho de su completamente dormida madre, y no tengo toda la ropa requesada.

Por cierto, tampoco he podido oir su llanto; reconozco el balar de mis hijos, pero no su voz, ni su risa, y no sé si su olor es realmente suyo, o si es el de tanta cosa que tienen alrededor. Y para colmo, hay cosas que no les puedo preguntar a un equipo de expertos, aunque todavía no sé si es de tímido o simplemente de pacato: ¿está bien que no rían?